viernes, 13 de noviembre de 2009

REFLEXION PARA LA VIDA


EL DOLOR CORPORAL

Cuando nos dicen, me duele la espalda, la cabeza, la muela, los riñones o alguna parte de nuestro cuerpo, lo primero que pensamos es en un calmante, analgésico y antiinflamatorio con lo que le decimos a la parte adolorida de nuestro cuerpo, cállate! No molestes! Esta es una reacción humana pero si valoráramos mucho a nuestro cuerpo si lo quisiéramos, lo primero que haríamos sería poner la mano en la parte adolorida y decirle con mucho amor, que es lo que te pasa, que estoy haciendo indebidamente, como estoy colaborando a este dolor, perdóname trataré, me comprometo a disciplinarme y corregirme en la alimentación y adquiriré nuevos hábitos para evitar este dolor, y yendo más allá a nuestra fe en Jesús a nuestros valores cristianos a nuestra cercanía con Jesús, lo correcto y lo que sugiero es poner la mano en la parte adolorida y hacer una oración pidiendo que este dolor pase, la oración debería ser como dijo Jesús: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». Nosotros diríamos Jesús aparta de mí este dolor, pero no se haga mi voluntad sino la tuya.Resumiendo, cambiemos nuestras reacciones frente a un dolor de cualquier parte de nuestro cuerpo, con esto no les sugiero que no visiten a sus médicos, no de ninguna manera, lo que yo sugiero es que nos disciplinemos y practiquemos hábitos de buena salud, ya que la salud del ser humano es: una nutrición equilibrada porque la nutrición mantiene la vida, descanso suficiente porque el cuerpo necesita tiempo para reparar las células dañadas y acumular la energía, deporte adecuados, porque los deportes ayudan a fortalecer el cuerpo y aumentar la circulación de oxígeno, y actitudes sanas es decir tener actitudes positivas y optimistas tener un buen estado de ánimo; armonía es salud y discorde es enfermedad.Recuerde que el éxito es la humildad, el temor a Dios y el obrar por nuestros semejantes.
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos 12:31
Que Dios te bendiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario